En una primera visita a Krudo, lo importante es probar el mayor número de platos posible, por lo que los más contundentes, como sus archifamosas costillas al curry, tendrán que esperar a la segunda cita. Y hay bocados que se graban para siempre en la memoria gustativa. Mis favoritos: la Croqueta enchupetada, con tartar de gamba roja, mayo japo y huacatay; el Saam peruandaluz, con gamba de cristal frita y tártara limeña de ají amarillo, el Pulpo a la brasa con pesto thai y chimichurri tatemado; y el plato con el que sigo soñando, el Taco softshell crab, con cangrejo en tempura crujiente, chipotle, yuzu, guacamole y furikake.
Dum Dum
No soy muy fan de los restaurantes especializados en un único plato –exceptuando pizzerías o hamburgueserías–. En general, me gusta ir a restaurante donde puedo probar varios platos. Pero la propuesta de Dum Dum echó por tierra todos mis prejuicios, y descubrí un concepto idóneo para una comida rápida o improvisada.
