Los 5 perfumes de hombre que cualquier mujer querría usar
Si a alguien se le ocurre un mejor cumplido que ‘qué bien hueles’, por favor, que me lo haga saber, porque a mi siempre me ha parecido el mejor piropo del mundo. Y es que ya lo dijo en su día Jean Paul Gaultier, “el perfume es la forma más intensa del recuerdo” y, claro, a quién no le gustaría ser recordado por un aroma inolvidable. El caso es que, en mi eterna búsqueda del perfume memorable perfecto, he descubierto auténticas joyas a lo largo de los años, acumulando una colección de lo más variopinta que guardo celosamente en mi tocador.
Sin embargo, irónicamente, acabo ‘robando’ a mi novio alguno de sus perfumes más a menudo de lo que a él le gustaría. ¿Será que soy inconformista? Puede, pero lo cierto es que, cuando lo hago, siempre –pero siempre, siempre–, recibo cumplidos. Cosa que, no nos vamos a engañar, me fastidia ligeramente: ¿por qué esos pequeños elixires que tanto me embriagan y que con tanto esmero he seleccionado no reciben el mismo reconocimiento que los de él? ¿Acaso no son tan irresistibles como yo pienso? Con el tiempo, llegué a la conclusión de que nada más lejos de la realidad. Simplemente, los míos son más previsibles en mi piel, mientras que los perfumes masculinos tienen ese factor sorpresa. Digamos que no juegan en casa, y aún así ganan por goleada.
Y parece ser que no soy la única que así lo piensa: cada vez más mujeres confiesan utilizar perfumes catalogados como masculinos. Karol G, por ejemplo, sembró la duda en Internet cuando tapó su perfume favorito con cinta aislante negra en un vídeo de la sección Qué hay en mi bolso, perfume que los internautas finalmente asociaron con Bleecker, de Bond No. 9 New York; la cantante Young Miko también confesó a GQ que usa Eros Flame, de Versace; y Blake Lively, en una entrevista para esta cabecera, admitió usar la fragancia de su hermano porque le hacía sentir cerca de él: “creo que los aromas son recuerdos de vivencias personales”, dijo.
Yo, y no es por restar romanticismo al asunto, lo hago por un motivo más egoista y menos sentimental que el de Blake: la satisfacción de escuchar frases como ‘a qué hueles’, ‘me encanta tu perfume’ ‘qué fragancia usas’ o, la mejor entre las mejores, ‘huele fenomenal, qué buen gusto tienes’. Pues bien, he aquí el secreto: el mérito no es mío. Con permiso de mi novio y sin más dilación, estos son los 5 perfumes de hombre por los que todo el mundo me pregunta.
#1. Paradigme, de Prada
“Una amiga mía nada más olerlo, ha jurado y perjurado ir a Sephora a comprarlo porque este otoño quiere que sea su aroma. En las estanterías de su cuarto de baño hay otras tantas fragancias, pero su flechazo con este perfume fue tal que ha decidido invertir en él”, escribía Ana Morales, directora de belleza de esta cabecera, en un artículo a propósito del furor por esta fragancia que tiene la particularidad de intensificarse con el calor del propio cuerpo. Comparto y secundo cada palabra, aunque en mi caso juego con la ventaja de tenerla ya “en mi haber”; esto es, a unos pocos pasos de distancia, en la estantería del baño. Ya era fan de Paradoxe, la versión femenina, por lo que esta versión para hombre ambarada, envolvente, con toques florales, bergamota de Calabria y almizcle, estaba destinada a conquistarme.
Eau de Parfum recargable Paradigme, de Prada
Un perfume ambarado y amaderado con notas cítricas y florales.
#2. Tam Dao, de Dyptique
Me declaro fan incondicional de Dyptique: de sus velas, de sus jabones, de sus difusores y, por descontado, de sus fragancias. L’Eau Trois, el perfume cálido que uso cuando hace frío, es el mismo que pido cada Navidad desde hace siete años, y Philosykos me robó el corazón cuando lo descubrí por casualidad en los aseos de la T4 del aeropuerto de Madrid antes de un viaje a Milán –la historia completa, aquí–. Pero reconozco que descubrir Tam Dao, de notas aterciopeladas y lechosas, fue mérito de mi pareja. Se trata de un perfume unisex que nació del recuerdo de Yves Coueslant, uno de los fundadores de la Casa Diptyque, de cuando “en los bosques sagrados de su infancia en Vietnam, los elefantes acarreaban troncos del sándalo que se quemaba en los templos”. Un aroma aterciopelado con el contrapunto fresco y vivaz del ciprés y el mirto que no deja a nadie indiferente.
Tam Dao Eau de Parfum, de Diptyque
#3. Tobacco Vanille, de Tom Ford
Como buena ex fumadora, los perfumes con un ligero matiz a tabaco me chiflan, y es cierto que este, aunque se abre con esa nota intensa y reconocible, evoluciona rápidamente hacia una vainilla dulce y envolvente que lo vuelve mucho más amable –y adictivo– para casi cualquiera. Huele a flores de tabaco profundas y resinosas, a especias cálidas, a haba tonka y cacao, a vainilla cremosa y a un toque de canela. Huele a lujo, a sofisticación, a elegancia. Huele al perfume que te pondrías para una cita en la que quieres seducir, o para una noche especial en la que sabes que no vas a pasar desapercibida. Uno de esos aromas que se quedan en la mente, y que yo ya he tenido que reponer más de una vez a mi novio.
Tobacco Vanille Eau de Parfum, de Tom Ford
#4. Solo Elixir, de Loewe
Es el perfume que mi pareja usa en su día a día para casi todo, y la verdad es que no me extraña: sus notas aromáticas, florales y ambarinas de lavanda, jazmín, mandarina y orris, combinadas con la nuez moscada, la canela y el pachulí, sumado al hecho de que está inspirado en la puesta de sol y su equilibrio entre noche y día lo convierten en, sencillamente, irresistible. “La composición incluye el Acorde Loewe, inspirado en la fragancia resinosa de la jara silvestre española”, mencionan desde la marca en la ficha de producto de una fragancia que funciona sorprendentemente bien también para mujer. Doy fé.
#5. Oud Satin Mood Extrait de Parfum, de Maison Francis Kurkdjian
“De la misma forma que no llevas el mismo color día tras día, ¿por qué usar siempre la misma fragancia?”, declaraba Francis Kurkdjian, maestro perfumista, en una entrevista para esta cabecera. Fue esa la premisa con la que decidí regalar este perfume a mi pareja las pasadas navidades, una pieza de lo más especial que completaba y complementaba su, digamos, ‘armario olfativo’. Además de para poder usarla yo también, a quién quiero engañar. Imagina que duermes una siesta al atardecer, en una cama con lujosas sábanas de seda salvaje, en medio de un bosque bucólico e idílico. Ahora, inspira: así es como huele este perfume.
Oud Satin Mood Extrait de Parfum, de Maison Francis Kurkdjian
Estos son los perfumes de mujer que mejor huelen
A continuación, más artículos sobre perfumes:
