Señalan muchos actores y actrices a la necesidad de empatizar con sus personajes a la hora de construirlos, algo que se le complicó a Salas. “Para mí, empatizar no es lo mismo que entender. Para mí. Entender supone el saber por qué haces lo que haces, no significa justificar en ningún momento. Con todos los personajes, la única manera que me funciona para interpretar desde la verdad pasa por eliminar el juicio de la ocasión, quitarme a mí. Si no, creo que es difícil”, reflexiona. “Esto es algo que pasa en la vida. Si llegas armada con un juicio al conocer a alguien porque viene desde un determinado lugar o trabaja en un sector equis, es muy difícil el acercamiento. Pido que el espectador haga ese ejercicio, se acerque de manera desprejuiciada y así pueda ver la serie desde un lugar neutro. Sobre todo para entender que da igual el rango, la posición social o el lugar del que provengan: aquí puede caer todo el mundo. Es importante y algo que nos mantiene alerta”.
Quizá para poca sorpresa de quienes estén familiarizados con los movimientos extremistas de derechas, Salvador también asocia a estas corrientes con la del movimiento incel, conformado por hombres sexualmente frustrados y profundamente misóginos. “No me pilla de nuevas. Sé lo que es un incel porque, insisto, si quieres estar informado es muy fácil y no hay excusa. Es importante mantenerse con los ojos abiertos y saber qué pasa alrededor. Es la única manera de combatir, gestionar, llámalo como quieras, lo que va ocurriendo“, concede la actriz. “Es un término que mucha gente no tiene por qué conocer, nace en internet, pero es una columna vertebral del porqué de la serie. Es muy importante que se cuente para que la gente que la vea, que no tiene que saber quiénes son estos tipos, por llamarlos de alguna manera, sepa que existen. No sé ni qué pensar como mujer, me deja fuera de juego”.
“Como actriz me ha cambiado muchísimo, obviamente. Es un personaje que me ha posado más en una madurez, en un poso para demostrarme a mí misma que soy capaz de afrontar papeles complicados”, explica Claudia Salas sobre lo que recoge ahora de esta serie. “Como persona, me mantiene el ojo abierto y consciente. Pero ya lo era antes, no me sorprende esto. Está pasando y es muy actual, me llegó hace dos años y ya lo era, imagínate ahora. Ojalá se vea en familia, la gente se comunique y sepan qué hacen los hijos. Tener un núcleo fuerte al que poder acudir, que no exista ese vacío que luego vienen otras personas a ocupar con la justificación que sea, el fútbol o la ideología”.
