El estilo de Sarah Pidgeon es, tal vez, el soplo de aire fresco que 2026 necesitaba
Pelotazos como el que ha supuesto Love Story no suceden todos los días. La serie de Ryan Murphy ha logrado resucitar la figura de Carolyn Bessette-Kennedy, hasta el punto de que ahora mismo la percibimos como uno de los mayores referentes estilísticos de 2026, pese a que hayan pasado más de dos décadas desde su trágico fallecimiento. Pero no es la única cuya presencia se ha avivado con fuerza. La actriz encargada de encarnarla, Sarah Pidgeon, ha visto cómo su nombre pasaba de ser relativamente desconocido a ocupar titulares y front-rows. Y lo más interesante es que, aunque a su manera, parece ser una digna heredera del aura que convirtió a la antigua publicista de Calvin Klein en un icono.
Frente al control milimétrico de la imagen que domina el panorama, Pidgeon transmite algo más relajado. Una mezcla de buen gusto, intuición y naturalidad que recuerda inevitablemente a la elegancia effortless que caracterizaba a Bessette-Kennedy. Prueba de ello es, sin ir más lejos, su estilismo para acudir al último desfile de Loewe, para el que eligió unos vaqueros blancos con textura, salones de escote en ‘V’ y una chaqueta statement con bufanda incorporada en su estructura. Un atuendo que, en definitiva, combina las tendencias actuales con la vibra cool girl que está definiendo sus apariciones.
Su armario parece haber encontrado un terreno especialmente rotundo en su colección de abrigos. La intérprete estadounidense ha alternado diseños como uno negro cruzado, perfecto para defender el mantra ‘menos es más’, con otro de corte recto y estampado animal firmado por Khaite. Dos elecciones que comparten una misma idea: piezas contundentes, combinadas con sencillez y elegancia sobria.
Sarah Pidgeon paseando por Nueva York este pasado mes de febrero.XNY/Star Max
Sarah Pidgeon fue vista en Manhattan a mediados de febrero.Jose Perez/Bauer-Griffin
