La nostalgia por los 2000 está más omnipresente que nunca. También en el terreno de las bodas y otras celebraciones que requieran elevar la etiqueta. La nostalgia dosmilera se traducirá para las invitadas de 2026 por la apuesta tendencias propias de aquella década como los tacones metalizados, las sandalias de cuña, los peep-toes –sí, has leído bien–, vestidos con volantes y tejidos satinados, vestidos tube… En definitiva, todas esas prendas que tu madre llevaba a las bodas de antaño, han vuelto para quedarse.
Entre esas tendencias dosmileras que veremos sin parar en las celebraciones de los próximos meses, hay una que marca la diferencia y a la que te querrás sumar –seas clásica o no–. Nos referimos a los bolsos joya –bordados con cristales, cubiertos de lentejuelas o salpicado de cuentas metalizadas–. Abrazando siluetas de estilo retro, como el bolso saca –uno de los más populares en la última Semana de la Moda de Nueva York–, estos bolsos son capaces de darle un aspecto más sofisticado, festivo y rotundo incluso al estilismo más sobrio.
Además, su versatilidad es mayor de lo que parece: aunque son una opción perfecta para los eventos de la temporada, este estilo de bolsos también sirve para elevar un look más informal que pase, por ejemplo, por unos pantalones vaqueros y una camisa básica. La clave está en dejar paso al brillo (literalmente) y mantener el resto del estilismo en un segundo plano.
A continuación, nuestros bolsos joya favoritos para la temporada de bodas que está a punto de comenzar:
