El ‘look’ de Emma Roberts que vaticina cuál será el estampado hegemónico esta próxima primavera 2026
Todo está listo en California para uno de los eventos más esperados en el panorama deportivo estadounidense: la Super Bowl. Este 2026 la disputarán los New England Patriots contra los Seattle Seahawks y el encargado de entretener a prácticamente el mundo entero durante el tiempo de descanso no es otro que el mismísimo Bad Bunny. Ni los fanáticos del fútbol americano quieren perderse este evento ni los que vivimos obsesionados con el puertorriqueño lo haremos, todo apunta a que tampoco se lo perderá Emma Roberts que ya está en San Francisco celebrando en los eventos previos.
La intérprete se decantaba por un estilismo peculiar. Compuesto por un jersey negro de cuello alto en punto, botas de pico, gafas de sol Wayfarer y una falda estampada, pero no un print cualquiera, sino de dálmata. Este dibujo irrumpe sin estridencias en el diseño y, precisamente por eso, se convierte en el centro del look. El estampado dálmata ocupa un lugar peculiar dentro del imaginario de la moda. A diferencia de otros dibujos más evidentes como el leopardo, la serpiente, o la cebra, su gráfica es más abstracta, casi se podría confundir con estilos parecidos a los polka dots o lunares. No evoca selvas ni exotismo, sino un juego visual de contraste entre el blanco y el negro. En este sentido, funciona como un puente entre el minimalismo y la expresividad.
Por su parte, las gafas Wayfarer de Rayban refuerzan la lectura cultural del estilismo. Son un icono que atraviesa décadas y que conecta con una estética urbana clara. Partiendo de la base de que es un modelo que inexplicablemente favorece a todo tipo de rostros –siempre es bien invertir en una de ellas porque tarde o temprano acabarán siendo tu fondo de armario–, la actriz acudía a este modelo clásico para relajar el conjunto y dar ese toque deportivo chic que un evento de este calibre suele requerir.
Y otro gesto que llama mucho la atención por su actual viralidad es cómo Emma coloca su melena por dentro del cuello del jersey simulando un corte de pelo bob o lo que en su momento se definió como hair tuck. Históricamente, el hair tuck ha funcionado como solución práctica –recoger el cabello o protegerlo del frío–, en el contexto del look de Emma, este gesto refuerza la idea de control y precisión, subraya la geometría del cuello alto y aporta una lectura pulida del conjunto total.
El encanto del look de Emma Roberts está en esa sensación de “esto podría ponérmelo cualquier día”. Un jersey negro de punto, una falda con un estampado que se roba el protagonismo, unas botas de punta y un par de gafas que siempre funcionan. Nada parece complicado y, sin embargo, todo está bien pensado. El dálmata aporta el punto divertido, el negro pone orden y el hair tuck remata con ese gesto despreocupado que convierte un conjunto normal en uno ideal. Y ahí, Emma acierta plenamente yendo cómoda, reconocible y con ese algo que hace que el look se te quede en la cabeza.
