Inesperadamente, los pintalabios ‘efecto perla’ están causando furor en pleno 2026
Fue a finales del año pasado cuando la usuaria Haley Sluss (@haleysluss) subió un TikTok inocente con un audio de Ariana Grande y sus whistle notes. “Mi pintalabios favorito”, decía, acompañado de una descripción en la que se mencionaba el tono exacto: Ballerina Shoes de L’Oréal Paris. A partir de ahí, todo fue hacia arriba. Muchísimas personas, de todo tipo de edades y procedencias, recogieron el testigo y comenzaron a probar este labial nacarado de estética noventera mientras compartían el resultado con sus seguidores. No tardó en volverse viral. Aparecieron múltiples vídeos reaccionando a este de forma cómica, profesionales de la belleza tratando de comprender su popularidad, clips de jóvenes amantes del maquillaje buscándolo desesperadamente en sus centros comerciales y droguerías más cercanas, y también otros comparativos tratando de encontrar dupes capaces de replicar el mismo efecto. Los números hablan por sí solos: más de 10.000 unidades de este boom de L’Oréal Paris se vendieron el mes pasado únicamente en la web de Amazon.
El asunto, por supuesto, no termina ahí. Esta barra ha servido como puerta de entrada para que los labiales efecto perla vuelvan a gustarnos. Sí, esos que muchas recordarán haber visto en los neceseres de sus madres (y abuelas, incluso) se han convertido ahora en un objeto de deseo. Marcas como M.A.C., de hecho, intuyeron este fenómeno hace unos meses y relanzaron algunos de sus tonos más buscados en el pasado con fórmulas renovadas.
Cuando se piensa en esta tendencia, que ahora recibe el apodo de frosty lips, nombres como los de Kate Moss o Pamela Anderson aparecen rápidamente en el imaginario. Y si ampliamos la mirada hacia los primeros años de los dos mil, también es fácil imaginarse a Paris Hilton y Jennifer Lopez defendiendo este acabado escarchado. No obstante, aunque bebe claramente de la nostalgia, la versión actual se siente mucho más pulida.
Pamela Anderson en 1999.Barry King
