Ya en septiembre de 2026 hablamos de este tipo de bolso, ya que fue el gran protagonista del desfile de primavera-verano 2026 de Prada. Se trataba de un accesorio muy sencillo y de silueta limpia, plano, súper chic, elegante, versátil y con una clara inspiración de época –parece una versión minimalista de los bolsos de las flappers de los años 20–. Una pieza que tal y como aseguró la editora italiana de Vogue Laura Tortora, complementa a la perfección cualquier estilismo, ya sea súper elegante o contemporáneo.
Daniele Venturelli
Pero Prada no fue la única firma que apostó por esta silueta últimamente. También encontramos bolsos sacos en propuestas de firmas como Ganni, Loewe o incluso Celine.
La clave de este bolso, según confirman las prescriptoras que más saben de moda por las calles de Nueva York, está en llevarlo en la mano, igual que haríamos con un clutch, de manera desenfadada. Y es que ese es precisamente uno de los gestos de estilo más importantes en materia de bolsos de este 2026: llevar un bolso pequeño en la mano, un bolso grande –con asas– bajo el brazo o incluso llevarlo abierto, el quid de la cuestión está en que parezca una apuesta muy informal para completar cualquier tipo de look.
Ellas también apuestan por colores diferentes –e incluso estampados atrevidos– que le den ese toque de color y originalidad a un look simple. Tal y como nos muestran, un total look gris puede dejar de ser aburrido y transformarse por completo si le sumamos un bolso saco desenfadado en seda verde, aportando brillo y un punto focal de color. Lo mismo sucedería con el granate, una opción menos arriesgada para las que no se atreven con una paleta cromática tan especial.
