Igual de neutro que el negro es el blanco. En este caso, el street style de Copenhague subraya que la mejor manera para combinar un pillbox así es restringir el resto de las prendas a las gamas cromáticas más níveas del vestidor. Un total look funciona a todas luces como el mejor maridaje del invierno: puede ser un pantalón blanco con un abrigo de pelo a juego, o declinarse por una estética más ladylike en la que se conjugan unas medias de rejilla con un abrigo entallado y una bufanda sobre los hombros. Los complementos en color negro ejercen como un buen contraste, aunque también se puede jugar con esa idea de llevar accesorios a juego: bolso y pillbox a juego, guantes y botas a tono, en marrón, acompañando a un abrigo gris.
Con estampado de leopardo
Photographed by Maria Rogersdotter
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La vertiente es complicada porque en nuestra imaginación pop solo podemos ver al príncipe de Zamunda, lo sabemos. Pero referencias aparte, el pillbox con estampado de leopardo puede ser de esas curiosas inversiones que augura looks de lo más originales. Sumado a un estilismo monocolor negro puede dar una pincelada diferente, mientras que si lo combinamos con otros tonos más inesperados como el rosa permite obtener resultados que prometen no pasar desapercibidos. ¿Trench de vinilo con efecto guipur, bolso (de Miu Miu) acolchado y pillbox animal? Sí a todo cuando más es más.
La versión premium, de pelo
Moritz Scholz/Getty Images
Photographed by Maria Rogersdotter
