Higiene bucodental: el error que cometemos sin darnos cuenta
Gracias a Emilie Steinbach, doctora en biología integrativa y neurocientífica especializada en neuronutrición –y autora del libro El protocolo–, descubrí la importancia de usar hilo dental después de cada comida. Si la mayoría de los mortales podríamos pensar que un cepillado correcto es suficiente para una buena higiene, la experta advierte (y otros tantos también) que no usar hilo, seda o cepillo interdental puede ser muy perjudicial. No solo para la salud bucodental por los microorganismos que permanecen entre los dientes, sino también porque esos restos de bacterias pueden influir también en la salud de nuestro organismo. Algo que confirma también a esta cabecera la odontóloga Irene Esteve: “El hilo nos permite limpiar entre los dientes, llegar una zona a la que el cepillo no llega, y ahí es precisamente donde empiezan muchas caries y problemas de encías que se pueden extender al hueso y complicar la situación. Cuando lo usamos correctamente, ayuda a prevenir inflamación gingival, mejora el aliento y, además, reduce la carga bacteriana total. Tengamos en cuenta que la boca es la puerta de entrada de muchas bacterias a nuestro organismo, y cuando hay infecciones activas como la periodontitis (enfermedad en encías y hueso) las bacterias pueden migrar a otros lugares del organismo por nuestro torrente sanguíneo”, explica la doctora.
¿Hilo, seda o cepillo interdental?
Asumida la necesidad de incorporar este paso de higiene interdental, la siguiente pregunta tiene que ver con el modus operandi. “Depende mucho de cada boca. La seda dental funciona muy bien cuando los espacios entre los dientes son estrechos, como en gente joven y pacientes con una salud periodontal muy buena. Pero en aquellos casos en los que la persona ha sufrido alguna retracción de encía, por pérdidas de hueso relacionadas con periodontitis, en implantes o tratamientos previos, el cepillo interdental suele ser incluso más eficaz”, apunta la doctora. Respecto al momento perfecto (antes o después del cepillo) también aclara dudas: “Me gusta recomendar primero la limpieza interdental y después el cepillado. Así permitimos que el flúor del dentífrico llegue mejor a esas zonas entre los dientes y potenciamos su efecto protector”, añade.
Cepillo eléctrico vs. tradicional
La eterna pregunta en estas lides. “Se ha hablado y discutido mucho sobre este tema, pero hemos de decir que sí, hay evidencia científica donde se muestra que el cepillo eléctrico reduce algo más la placa y la gingivitis que el manual. Dicho esto, la diferencia es moderada y en salud oral la clave sigue siendo la técnica y la constancia. Un buen cepillado manual puede ser perfectamente eficaz; el eléctrico simplemente nos ayuda a que esos buenos hábitos sean más fáciles y constantes en la vida real”, apunta.
El enjuague bucal, ¿es un paso imprescindible?
Puede que le hayamos dado prioridad al enjuague bucal frente a la seda o hilo dental, pero no estábamos en lo cierto, ya que precisamente el paso que puede ser prescindible es el colutorio. “No es imprescindible. La base de una buena salud oral sigue siendo el cepillado correcto y la limpieza interdental diaria. El colutorio es un complemento que debe elegirse según la necesidad concreta: flúor para prevenir caries, clorhexidina en momentos puntuales de inflamación, o fórmulas específicas para halitosis o sensibilidad”, explica la experta. Y recuerda la importancia de no creer que todas las recomendaciones son universales. “Lo importante es entender que no todo el mundo necesita lo mismo, y que en salud oral, igual que en la piel, la clave está en personalizar. Hay ocasiones que por emplear colutorios con características que nuestra boca no necesita, obtenemos resultados contraproducentes”.
El dúo que no falla
Cepillos interdentales, de TePe
Cepillo interdental angulado para eliminar placa y asegurar una limpieza segura entre dientes.
Cepillo Balene by Bexident, de ISDIN
El primer cepillo manual que limpia la cara interna y externa de los dientes al mismo tiempo con un cabezal de doble cara que envuelve el diente para limpiar de forma integral y zonas de difícil acceso.
