“Las abuelas italianas no hablaban de la barrera cutánea pero sabían que frotar la piel es una idea terrible”
“Vendo productos, no milagros” y “La perfección no existe” han sido algunos de los mensajes que le sirvieron a Cristina Fogazzi para conectar con muchísimas mujeres. Conocida como la ‘esteticista cínica’ (por el blog del mismo nombre) ha construido desde cero su propio imperio cosmético logrando que su marca, Veralab, sea un bestseller en Italia. Ese discurso honesto y realista (sin sobreprometer nada) gana a cualquiera que quiera aprender a cuidar su piel de una forma sostenible y asequible. Y confirma en parte que muchas veces el secreto es que no hay secreto (tampoco entre las italianas). “Un truco clásico que no falla es la sencillez bien ejecutada. Para nosotras es importante la idea de que la piel debe sentirse bien antes que parecer perfecta. En Italia existe la cultura de cuidar en lugar de cubrir u ocultar”, afirma reforzando la idea de que menos es más. Si en algo existe la experta, es en su enfoque skin first y en la importancia de poner por delante la hidratación y preparación de la piel antes que cualquier maquillaje. Y en cómo la piel es un reflejo de las emociones, algo en lo que las italianas se mueven como peces en el agua. “No es solo naturalidad, es vitalidad. La belleza italiana está menos obsesionada con el control y más conectada con la vida real”, dice.
La importancia de usar una toalla de microfibra
Uno de los productos más vendidos de Veralab es precisamente su aceite limpiador que puede (y debe) usarse con otro icono de la casa italiana: una toalla de microfibra. Y no, no es casualidad que no sea de algodón. “La microfibra elimina el maquillaje y las impurezas capturándolas, no frotando. En cambio, el algodón absorbe pero no limpia realmente. Las fibras de esta toalla recogen perfectamente los residuos y hacen un micro exfoliación muy suave”, explica Fogazzi en referencia al tejido de su toalla limpiadora (que damos fé, no es como las demás).
El secreto de las nonnas
Teniendo en cuenta que hablamos de una marca italiana, era inevitable preguntar de qué manera las icónicas nonnas han influido en las rutinas de belleza de las italianas. “Nuestras abuelas no hablaban de la barrera cutánea pero sabían que frotar la piel es una idea terrible”, cuenta Fogazzi, que recuerda que la hidratación era un mantra para ellas. Y el minimalismo bien entendido que defiende la experta. “Tenían pocos gestos, pero muy amables. Cuidaban la piel mañana y noche, con constancia, sin saltarse ni un solo día. Y esto es precisamente lo que aprendí durante mi adolescencia: la importancia de tener una rutina que se convierte en parte de mis hábitos diarios”.
Tres cosméticos bien elegidos mejor que diez
Fogazzi nos recuerda los básicos del cuidado de la piel: limpieza con productos adecuados mañana y noche –“Incluso aunque estés cansada y llegues tarde a casa. La piel lo recuerda todo”,dice–; exfoliacion ligera, pero no a diario, y la regla de oro: “Usar pocos cosméticos pero efectivos. Es mejor tres bien seleccionados que diez elegidos al azar. El cuidado de la piel no es la búsqueda del tesoro. Utilizar el producto adecuado, adaptado a tu tipo de piel y tus necesidades específicas es esencial. Como en cualquier aspecto de la vida, primero necesitamos saber y entender lo que realmente necesitamos. Muy a menudo confiamos en la publicidad o en el producto del momento. Esto, ni es suficiente ni está bien. La clave es utilizar productos específicos por necesidades específicas”. Nada más que añadir.
Kit doble limpieza, de Veralab
Doble limpieza compuesta por aceite para el rostro y espuma y toalla de microfibra.
Las mejores cremas con ácido hialurónico para una piel perfecta e hidratada
Más artículos sobre cuidado de la piel
