El resurgir de la falda de charol: cómo adoptar desde ya este look recién salido de las pasarelas
Para la primavera-verano de 2025, Miuccia organizó lo que Nicole Phelps, de Vogue Runway, describió como “el desfile más demencial de Prada en mucho tiempo”. Los sombreros OVNI, los vestidos de plumas y los flecos de vaquero camp desprendían una energía arrolladora, de estrella protagonista –en realidad, declinada en muchos y variados personajes– que cargaba en contra el reinado del lujo silencioso y presagiaba el renacimiento del look que estaba por llegar.
Pero hubo una prenda –una falda de charol negra con corte evasé– que pareció captar la atención de los asistentes más que ninguna otra. Con sus ojales futuristas y su silueta angulosa con ecos sesenteros, combinaba vanguardia y nostalgia a partes iguales, mientras que ese estilo de “señoras que quedan para almorzar” (encarnado por piezas de punto dispuestas en delicadas superposiciones) compensaba la dureza del cuero brillante en clave dominatrix. Y aunque no fue la propuesta más comercial de la pasarela, al igual que muchas otras tendencias idiosincrásicas que Prada ha defendido a lo largo de los años, la falda de charol vuelve a estar en el centro de la conversación de las tendencias de moda para 2026.
