Hace poco más de dos años, las primeras imágenes de Margot Robbie vestida con un atuendo de novia sobre los riscos de Yorkshire dieron la vuelta al mundo. Era el modo de dar a conocer que el rodaje de Cumbres borrascosas, el tercer largometraje de Emerald Fennell, estaba a pleno rendimiento. El resultado llega el 13 de febrero a los cines de todo el mundo y la reacción no se ha hecho esperar. Esta es la versión de Fennell, Jacob Elordi es su Heathcliff y Margot Robbie su Catherine Earnshaw. No hay más vuelta de hoja. Junto a ellos en diferentes momentos también se encuentra la nominada al Oscar Hong Chau, quien interpreta al aya de Catherine. Y con los tres se sienta Vogue España durante un día de promoción en la ciudad de Londres.
Consigue Jacob Elordi aquí una voz todavía más profunda que la que tiene, de la que ha hecho su seña de identidad. “Creo que la alcancé después de trabajar en el acento del norte que tiene el personaje. Miré la cadencia y dónde poner las pausas”, comparte el actor. “Lo físico lo trabajé partiendo de ese guion en el que hay dos partes muy diferenciadas, cuando se conocen y cuando Heathcliff vuelve ya como un hombre rico. Al arranque, físicamente, parece encogido y hacia dentro; en la segunda parte está henchido y hacia afuera”.
Ha sido el vestuario de Catherine Earnshaw uno de los elementos más controvertidos de Cumbres borrascosas. El armario de la protagonista es del todo anacrónico, algo hecho con toda la intención que Jacqueline Durran ha tenido a bien usar. Ya colaboraron en Barbie la ganadora de dos Oscars –por Anna Karenina y Mujercitas– y la actriz. “Como ya habíamos trabajado juntas en Barbie, llegamos con una relación creativa construida. Es algo que amo profundamente. La visión de Emerald nos permitía ser muy libres, jugar y descubrir en los términos de vestuario. Es una persona que siempre te anima a llegar más allá. Quiere la versión más excesiva para poder desde ahí trabajar en moderarla”, explica la actriz.
“Todos los corsés de Catherine cuando está en Cumbres borrascosas se abrochan por la parte delantera. Cuando llega a Thrushcross Grange todos los corsés se abrochan por la espalda porque ya tiene a gente que trabaja para ella. Son pequeños detalles que tienen todo en cuenta y reflejan exactamente cómo funcionaban las cosas en aquellos momentos, aunque en general no se ha respetado tanto en términos de vestuario el periodo histórico”, puntualiza Robbie haciendo alusión a todos los comentarios vertidos. “Mi primera escena trabajando en la película exactamente fue la del corsé. El día de la boda”, apunta emocionada Hong Chau. “Emerald y Jacqueline me proveyeron de un maniquí en el que yo podía practicar. Consideraban que llegaría más confiada al rodaje y exactamente así fue. No todos los días una se puede dedicar a anudar corsés”.
