Menos fatiga mental, más energía y protección antioxidante: por qué el NAC es el suplemento de 2026
Si 2025, en materia de suplementos alimenticios, fue el año del magnesio –según el informe de tendencias de Spate, una agencia fundada por dos ex-Googlers, el crecimiento exponencial de sus búsquedas se acompañaba de otras dos palabras, sueño y ansiedad–, 2026 parece que será el del NAC. Sí, este complemento a base de N-acetilcisteína (pero no en las mismas dosis ni con el mismo fin que el medicamento mucolítico del mismo nombre) parece estar en boca de todos aquellos que confían en la suplementación oral como herramienta coadyuvante precisamente porque muchas de sus propiedades afectan a algunos de los inconvenientes de la vida moderna, es decir, cansancio, fatiga mental y estrés oxidativo. Para muestra un dato reciente: el que se desprende de un estudio de Altais, compañía especializada en salud: las mujeres son un 30% más propensas a vivir en un estado de fatiga crónica (por una mezcla de factores biológico, expectativas culturales y sociales y su papel de cuidadoras).
Puedo que por todo eso el NAC esté despertando un interés creciente que ya ha advirtieron varios expertos antes del fenómeno actual. Por ejemplo, la nutricionista experta en longevidad Beatriz Larrea ya nos explicó que podía ayudar a combatir la fatiga y el cansancio. Y la doctora Isabel Viña, especialista en hormonas, lleva tiempo hablando de ello, sobre todo por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, y por mejorar la sensibilidad a la insulina, así como su capacidad para contribuir a reducir el dolor menstrual.
Analizamos el furor por el NAC (y los beneficios de este suplemento), no sin antes recordar que, si bien los complementos pueden ayudar, siempre es recomendable que un médico o farmacéutico valore la conveniencia en cada caso. Y es importante saber, tal y como especifica la farmacéutica Marta Masi, que no se puede tomar durante el embarazo, ni en periodo de lactancia, ni tampoco si se toman medicamentos anticoagulantes.
Sobre su capacidad antioxidante
La contaminación (un problema in crescendo) acelera el estrés oxidativo y, por tanto, el envejecimiento del organismo. De la misma manera que los dermatólogos insisten en la importancia de la protección solar y antioxidante por vía tópica (la vitamina C es el primer cosmético que deberíamos poner en la piel), la proteccioin antioxidante por vía oral también es importante. Y ese es uno de los puntos fuertes del NAC, confirmados por varios estudios científicos. “El NAC es uno de los precursores más importantes del glutatión, considerado el principal antioxidante intracelular del organismo. A partir de ahí, sus beneficios más relevantes son apoyo antioxidante profundo, ayudando a neutralizar el estrés oxidativo a nivel celular. También favorece los procesos naturales de detoxificación y el equilibrio del sistema inmune, especialmente en situaciones de inflamación crónica de bajo grado”, explica Marta Masi. De hecho, en referencia a su capacidad antioxidante, Isabe Viña en su página web hace referencia a estudios recientes que confirman su eficacia para disminuir los niveles de radicales libres inflamatorios lo que ayuda, según la experta, a rebajar el daño oxidativo y la inflamación de la piel. “Por eso se utiliza mucho como suplemento de prevención y longevidad”, añade Masi.
Menos cansancio (y menos fatiga mental)
Otro de los beneficios que explican el interés que está despertando actualmente, tiene que ver con su influencia en el sistema nervioso. “Este punto es especialmente interesante. El NAC tiene un papel indirecto pero relevante en el sistema nervioso porque reduce el estrés oxidativo neuronal, que está implicado en fatiga mental, ansiedad y envejecimiento cerebral. Al aumentar los niveles de glutatión, protege las neuronas frente a inflamación y daño oxidativo. Por eso se está estudiando y usando cada vez más como apoyo en situaciones de estrés crónico y sobrecarga mental”, explica Masi.
Cuándo tomarlo
Es la eterna duda a la hora de incorporar estos suplementos a nuestra dieta. Según Masi, “generalmente se recomienda en ayunas o entre comidas para mejorar su absorción. Preferiblemente por la mañana para beneficiarnos de su capacidad antioxidante”, concluye.
