En el terreno de los bolsos, si hay un hecho que tenemos interiorizado es que nos encontramos en un momento en el que los neutros de siempre han pasado a mejor vida. El negro, el marrón o el granate siguen estando ahí, por supuesto, pero el concepto de ‘básico’ amplia sus miras para incluir paletas cromáticas de lo más variadas. Lo veremos en primavera-verano con los bolsos naranjas (como los de Hermès). También volveremos a ver el próximo invierno con otros tonos igual de llamativos.
El street style es como una especie de bola del futuro en la que fijarse para los accesorios que veremos en la calle en los próximos meses. Así que no podemos dejar pasar por alto el hecho de que el morado parece haberse erigido como el nuevo favorito de las prescriptoras. Ya no se trata solo de Nueva York, en otras semanas de la moda como la de Copenhague o París también hemos avistado este particular complemento destacando sobre el resto del atuendo de las invitadas. Los matices son de lo más variados: podemos hablar de un púrpura, casi fucsia, que da un toque monacal a cualquier look. Es el broche perfecto a un abrigo negro, o puede alinearse con una prenda ligeramente similar, como una cazadora de corte deportivo. El 2.55 de Chanel es un clásico que se actualiza a golpe de berenjena: ya podemos hablar de la piel morada, o de la versión de terciopelo, casi burdeos, que lució Veronika Heilbrunner en la Alta Costura parisina. Cualquier revisitación resulta una incorporación al armario difícil de resistir.
305pics/Getty Images
Christian Vierig
