Por diferentes razones, nos encontramos en un momento en el que la moda le está dando mucha importancia a las paletas cromáticas, ya sea a través del uso de complementarios o del color block, que vuelve intermitentemente. En cualquier caso, no es de extrañar que campen por las redes sociales distintas guías que ayuden a iniciarse (o mantenerse) en un manejo sabio del color. Que el manual más popular actualmente sea uno con casi cien años de historia habla de la vigencia y atemporalidad de determinadas fórmulas cromáticas. Nos referimos al libro del pintor japonés Sanzo Wada, que en los años 30 teorizó sobre coordinaciones cromáticas que funcionan especialmente bien. Sus propuestas pueden aplicarse igualmente a moda, arte o decoración, de ahí también su versatilidad. “Nos habla de armonías estructuradas que no tienen un límite matemático como tal, sino más bien perceptivo. Cuando se habla de combinaciones de dos o tres colores, el equilibrio es fácil de ver”, comenta López. “Según Wada, la clave está en la jerarquía tonal: uno es dominante, uno secundario, y así sucesivamente”.
La publicación no puede ser más sencilla de poner en práctica por su organización visual en parejas y tríos tonales. Aun así, existe incluso una web basada en su diccionario particular que pone más fácil la tarea. Permite escoger un tono, y en un clic revela las saturaciones con las que mejor casa. ¿Te gusta, por ejemplo, el rosa corintio? Pues marida especialmente bien con el amarillo citron (que ya ha usado Prada) o con el rojo etrusco (en una derivación del siempre socorrido rosa y rojo). El uso de los códigos de los colores según la tabla hexadecimal (los HTML, vaya) permite que no haya lugar a error. Sin embargo, para Patricia López trasladar estas alianzas a la ropa no es tan sencillo: “Las prendas tienen textura, forma y volumen y hay que pensar cómo organizar todos esos elementos dentro del look”, matiza. En el caso de Marta Bajo, también estilista de esta cabecera, la visión de Wada, aunque práctica, se queda un poco reducida en el armario: “No existe un límite de colores a la hora de vestir. Depende más bien de la personalidad y la capacidad de crear un buen look”, medita. Y añade: “Además, si te gusta una combinación en particular, te la acabas llevando a otros aspectos de tu vida, incluso sin darte cuenta”.
