Que esta película te resulte profundamente conmovedora o simplemente divertida dependerá probablemente del momento en que se encuentre tu propia vida sentimental, pero en cualquier caso, es un clásico imprescindible de los 2000. (500) días juntos captura a la perfección esa sensación de enamorarse de alguien que no puede o no quiere comprometerse, y luego ver cómo lo hace fácilmente por otra persona. Aun así, es una comedia romántica, de modo que el final no es tan chungo. Hay quien incluso dirá que, aunque agridulce, es un final feliz.
Carol
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Y aquí tenemos otra película que he visto varias veces para romperme en pedacitos. Considerada por muchos como una de las mejores películas de Todd Haynes –aunque hay muchas en pugna–, Carol sigue a dos mujeres, Carol (Cate Blanchett) y Therese (Rooney Mara), que se enamoran en los años 50, cuando las relaciones homosexuales aún eran ilegales. Una de las mejores cosas de la película es que esta historia de amor termina con una lucecita de esperanza –los elementos más trágicos suceden justo en la mitad–, algo bastante inusual para la época (antes de Carol, la mayoría de las películas de amor lésbico terminaban en tragedia).
Call Me By Your Name
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